14 Febrero 2008

A.M. - Por no molestar

Quejarse está mal visto. Es de mal gusto, una vulgaridad. Quien exige los derechos que el contrato firmado le confiere y no se brindan, es un osado. El que exige que la cita se cumpla con puntualidad, un impertinente. ¿Pedir que la fila se respete? Es usted un maleducado, no el que se coló. El que demanda al listo de turno que no cierre la intersección con su vehículo, un pesado. El que espera profesionalidad y rendimiento en una oficina, un aburrido. El que aspira a silencio en el cine... un marciano.

Quejarse exige profesionalidad, constancia. La firme determinación de los pioneros del Oeste. No rendirse jamás. Y es difícil porque parece que socialmente se perdona antes un mal servicio, un mal producto, un rendimiento ineficaz que una reclamación exigente. A veces nos da pereza molestarnos en insistir en la queja. En otras ocasiones, preferimos callar... por no molestar. El que se queja está mal visto.

Como amas de casa, las mujeres tienen una maestría en reclamaciones. La luz, el agua, el teléfono, la tarjeta de crédito, la Internet... cada sector tiene su propia incomodidad y el servicio al cliente se reduce, normalmente, a que una señorita perfectamente entrenada para no dar una solución, le atiende al teléfono educadamente hasta que usted se rinda.

Exigir los derechos, reclamarlos, debería ser una asignatura escolar como un aporte a la democracia. Lograr que los consumidores exijan los servicios prometidos y escamoteados nos llevará a conseguir más eficiencia, tanto en el sector privado como en el público.

La cantidad de disparates que aceptamos de los políticos, la manipulación barata que les soportamos en campaña, las mentiras que dicen sin sonrojarse, la naturalidad con que incumplen lo prometido... todo tiene un origen común. No nos quejamos lo suficiente. Por no molestar.  

IAizpun@diariolibre.com    



De Diario Libre

Comentarios

Ray Barkley Tan certera como siempre en tus comentarios. La verdad es que este pueblo desconoce de su derecho a exigirle a las autoridades (incluyendo síndicos, diputados y senadores)que hagan el trabajo que amerite el cargo. Pero esto está tan corrompido y enlodado que la población vive en un conformismo, mientras pueda aguantar, ante las atrocidades que se cometen.
ALEXIS SOTO Señora AIZPUN, le voy a decir lo que ''mis ángeles guardianes'' me dicen cada vez que el desconsuelo y la frustracion de vivir en este mundo tan materialista, contradictorio y cruel me nubla la razón: !paciencia!...se que es fácil decirlo...lo dificil es aceptarlo, es dificil aceptar el tener que vivir y compartir una supuesta sociedad ''civilizada'' en compañía de gentes cuyas cabezas parecerían tener no un cerebro con dos hemisferios sino con dos piedras...mi querida AIZPUN estamos entrando en la era de ACUARIO, estos espécimenes desaparecerán pronto .
george maria por fin alguien se fija en esto, que bueno. ojala todos los dias se les dedique un espacio en los medios para luchar con este problema. y ojala las autoridades se dediquen a hacer su trabajo y se dejen de estar haciendoce los de la vista gorda pensando solamente en que las medidas drasticas que tomen para resolver tal o cual problema a la sociedad les va a costar votos. esta demostrado que el hombre en sentido general solo se le somete a la obediencia a base de castigos, economicos principalmente(multas por todo como en u.s.)
george maria 2. aqui hacemos lo que nos da la gana porque estamos seguros que no nos va a pasar nada, nos metemos en rojo, nos metemos en el carril contrario, nos paramos en un esticionamiento ajeno sin que el dueno nos vea ynos desaparecemos etc.
Eusebio Falto mencionar el menudito sobrante en las grandes tiendas que suelen quedarselo, si lo exiges, eres un tacaño hasta el punto de que el que esta en la fila para pagar hasta te mira mal y la cajera se asombra.
Eduardo Gutierrez Pues bastante que nos molestamos, lamentablemente, con las personas que no tienen la culpa, llegamos de la calle para la casa, cargados de toda la ira acumulada por las cosas que usted menciona, y se descargan en los hijos, los padres, los amigos, somos especialistas en contar problemas, en quejarnos, pero no lo enfrentamos en su lugar de origen, me he propuesto manifestar mi molestia con el causante, no con mis seres queridos.
Jovanny Rodriguez Waohhhh, Sra. Aizpun usted nunca se imaginara el gran aporte que le hace a nuestra sociedad desde su colunna. Gracias por contribuir cada manana a que los ojos de los dominicanos sean abiertos. Siento Gran Admiracion por usted. Dios le Bendiga
Miguel Spencer Debo de recalcar que han logrado expresar lo que el dominicano promedio, que es la mayoría, siente y padece. Les agradezco mucho la línea que toman. El consumidor de su prensa lo agradece. Aunque seamos todos parte del sistema actual de las cosas.
agustin read la queja de los dominicano los mas natural pero lo malo es que no ay quien escuche los reclamos de nuestro pueblo los funcionario que elejido para resorver los problema del pueblo no resuelven pero tanpoco escuchan nadie los puede ver