A.M. - ¡Viva lo dao!
"Yo doy, tú das, él da, ella da... Yo te doy juguetes con mi nombre y con mi firma, para que crezcas sabiendo que soy yo el que regala. Me deberás siempre la bicicleta que te regalé de niño. Dar, dar, dar... pero no un puesto de trabajo, una educación sólida, facilidades para montar un negocio... Yo no te doy una oportunidad. Te doy una gallina, un juguete, una cena. Nada que te ayude a salir adelante. Te doy lo justo para decir que doy.
Te doy porque necesitas hoy un juguete, una gallina, pero yo necesito mañana tu voto. Y lo necesito más desesperadamente que tú una limosna. Tu voto sí me da oportunidades a mí. Mi limosna te entretiene un rato. Con tu voto yo me hago grande.
Dar, dar, dar... me hace tan bien dar. Me engrandece ante los ojos del pueblo, que me aplaude cuando llego. Qué sabio fue el que inventó 'el dao', la fundita. Aquí la política se mueve así, no somos suizos. ¿Cómo voy a dejar yo sin Reyes a la niñez dominicana? Dejad que se acerquen a mí... Dar, dar, dar... qué bien se siente uno cuando da. Cumple el papel que le ha tocado en la vida. Porque pobres va a haber siempre... y uno, que es un afortunado, debe devolver a la sociedad parte (sólo parte) de lo que ésta le ha dado.
Ya están los teóricos, con "el telelé" de la institucionalidad. Sí, está muy bien eso de pensar a largo plazo, ¿y el ahora, el hoy? Los pobres nos necesitan hoy, y nos quieren así. Generosos, sencillos, mezclándonos con ellos. Sintiéndonos cercanos. Hoy te doy una bicicleta, mañana un chequecito del gobierno, algún día una casa... ¡Cuánta razón tenían los curas! El que da gana más que el que recibe".
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